
VACIAMOS ALMACELLES nació de una queja que se repetía en las cocinas de media villa: el precio de un vaciado se pedía por teléfono, se daba de palabra y se ajustaba al terminar. Quien contrataba no tenía forma de comparar, y quien discutía la factura lo hacía con la casa ya vacía y sin argumentos a mano.
Nos pareció que el problema se arreglaba con un papel, y montamos la empresa alrededor de ese papel: medir primero, escribir el importe con las partidas separadas, poner la fecha al lado y firmarlo antes de que nadie cruce la puerta.
De ahí sale nuestra forma de trabajar. La visita de medición dura entre veinte minutos y media hora y se hace con el cliente delante, habitación por habitación, subiendo a la falsa y bajando al bajo o al corral. Lo que se anota allí es exactamente lo que después aparece en el documento, sin conceptos genéricos ni partidas alzadas, y en dos días laborables está en el correo o en el móvil de quien lo pidió.
Medición en la vivienda antes de dar precio
La medición cuesta una mañana y ahorra el conflicto entero. Con las plantas contadas, el volumen estimado y el acceso comprobado, la horquilla se convierte en una cantidad, y una cantidad se puede comparar con la de otra empresa, consultar con un hermano o llevar al gestor de la herencia.
Ese es el uso que le damos: el presupuesto está pensado para que se lea con calma y se discuta antes, no para que se acepte con prisas en la puerta. Cuando alguien vive lejos y no puede abrir la casa, el mismo trabajo se resuelve sobre un vídeo de móvil bien grabado.
El destino de cada cosa que baja la escalera
El destino de cada cosa se decide antes de bajarla. Lo que conserva uso se aparta para reventa o para entidades sociales de la comarca, la ropa en buen estado va a reutilización textil, y el metal, la madera y los electrodomésticos se clasifican ya dentro de la vivienda y viajan a gestor autorizado, de donde volvemos con el justificante de cada fracción.
El material que pide gestión específica se identifica el primer día y viaja a planta autorizada con su documentación, contabilizado como partida propia para que cada euro del presupuesto tenga origen visible.
Del equipo interesa lo que se puede comprobar. Gente hecha a escaleras de un tramo y a falsas con techo bajo, que protege rellano, barandilla y marcos antes de bajar el primer mueble, con póliza de responsabilidad civil en vigor y con la reserva que pide una casa de familia.
Cerramos siempre igual: todas las estancias barridas, reportaje del antes y el después, y el juego de llaves devuelto en mano a quien nos lo confió. Puedes ver el detalle del trabajo o mirar en qué barrios y pueblos intervenimos.
Empresa de vaciado de viviendas en el Segrià
Queremos que contratar un vaciado en Almacelles se parezca a contratar cualquier otra obra seria: con una oferta escrita delante, comparable y con fecha. Eso nos obliga a veces a decir que una casa concreta cuesta más de lo que el cliente esperaba, aunque comercialmente fuese más cómodo callarlo hasta el día del camión. A cambio, quien nos llama sabe a qué atenerse desde el primer intercambio, y de ahí salen los encargos que se repiten dentro de una misma familia.
El propósito de la casa y su horizonte
Misión
Conseguir que en Almacelles nadie contrate un vaciado a ciegas: que cualquiera pueda tener en dos días laborables un importe desglosado y un calendario firmados, leerlos con calma y saber, antes de que entre nadie en casa, exactamente cuánto va a pagar y qué día recuperará las llaves.
Visión
Que vaciar la casa de la familia deje de ser el trámite que todo el mundo aplaza y pase a ser una gestión ordenada y previsible, con la cuenta explicada partida a partida, el destino de cada cosa declarado y una fecha que se cumple, lo mismo en una casa del Centre que en un bloque del Eixample.
Vaciado discreto de viviendas de herencia
Nos guían cuatro reglas: palabra escrita, porque un acuerdo verbal se recuerda distinto según quién lo cuente; claridad, porque un presupuesto solo sirve si quien lo lee entiende cada línea; reserva, porque en una casa de familia se entra con respeto y lo que se ve allí se queda allí; y responsabilidad, porque lo aprovechable merece una segunda vida antes que un contenedor.
Palabra escrita
Lo que se acuerda se firma antes de empezar, con el importe y el calendario en el mismo documento.
Claridad
Cada partida se explica en castellano llano, para que el presupuesto se pueda comparar y consultar con la familia.
Reserva
En una casa de familia se entra con respeto: lo personal se aparta y se entrega, y lo que se ve allí no se cuenta fuera.
Responsabilidad
Lo aprovechable busca segunda vida antes que contenedor, y cada fracción sale con su justificante de gestor.
Garantías firmadas antes de vaciar la casa
Nos comprometemos a tres cosas concretas: el importe cerrado y firmado antes de la primera caja, el calendario comprometido en ese mismo documento, y cualquier partida nueva sometida a tu autorización escrita antes de ejecutarse. Aquí tienes el detalle del trabajo.
El perímetro de esos tres compromisos
Importe cerrado antes de la primera caja
La cantidad que aceptas por escrito es la que se cobra al terminar el vaciado, con las partidas tal como se firmaron.
Plazo comprometido junto al precio
Día de entrada, jornadas previstas y día de entrega de llaves constan en el mismo documento y se cumplen.
Cambios solo con tu firma
Cualquier partida nueva se enseña, se cuantifica aparte y espera tu autorización escrita antes de ejecutarse.
Equipo y camión propios para vaciar viviendas
Nos apoyamos en tres cosas comprobables: un método de medición que se repite igual en cada vivienda y que cualquiera puede seguir con nosotros habitación por habitación, un conocimiento fino de cómo está construida la villa —qué calles admiten camión a pie de portal, qué bloques tienen ascensor, cómo son las falsas del Centre— y una cadena de destinos con entidades sociales y gestores autorizados que convierte el reciclaje en un justificante y no en una promesa.
Seguro de responsabilidad civil
con póliza de responsabilidad civil en vigor que ampara la faena en vivienda, patio, corral y zonas comunes del edificio
Importe cerrado y entregado por escrito antes de la jornada de entrada
Plazo comprometido en el mismo documento: día de entrada, jornadas previstas y día de llaves
Desglose por partidas: jornadas de equipo, portes de camión, tratamiento aparte y valor recuperado
Cambios de importe solo con autorización escrita del cliente, y siempre antes de ejecutarlos
Metal, madera, textil y línea blanca clasificados dentro de la vivienda, con justificante de la planta que los recibe
Escrituras, joyas, álbumes y recuerdos guardados en cajas identificadas y entregados en mano
Barrido de todas las estancias, incluidas falsa y patio, con reportaje fotográfico de entrega
Lo que se pregunta antes de vaciar en el Segrià
¿Qué es un vaciado de piso?
Es el trabajo de dejar una vivienda completamente despejada y barrida, con todo su contenido retirado, clasificado y entregado a su destino correspondiente. Abarca los muebles y los electrodomésticos, pero también la ropa, los libros, la vajilla, la herramienta y lo que guardan el bajo, la falsa, el patio y los armarios empotrados.
Un vaciado bien hecho no es solo un camión: incluye el desmontaje arriba del mueble que la escalera no admite entero, la separación por materiales antes de bajarlo, la reventa o donación de lo que conserva uso, la entrega a gestor autorizado con justificante de cada fracción y el barrido final de todas las estancias.
Se contrata cuando hay una herencia, una venta, un fin de alquiler, un traslado a residencia o una reforma a punto de empezar.
¿Cuánto se cobra por un vaciado de piso?
El importe se forma con cuatro partidas y las enseñamos separadas en el presupuesto. Las horas de equipo, que dependen sobre todo del número de plantas y de si hay ascensor. Los viajes de camión, que salen del volumen medido. Los kilos que necesitan tratamiento aparte, que se pagan por peso en planta autorizada.
Y el valor de lo recuperable, que resta: cuanto más contenido con salida de segunda mano hay dentro, más baja el total. Un estudio o un piso pequeño con ascensor está en la parte baja de la horquilla; una casa de tres niveles muy llena, en la alta.
La cifra que sale de esa suma es la que se firma y la que se cobra al terminar.
¿Cómo se calcula el precio cerrado antes de entrar?
Con una medición en la propia vivienda, que dura entre veinte minutos y media hora.
Se anotan los metros y las plantas, incluidos el bajo y la falsa si se usan de almacén; se estima el volumen habitación por habitación; se mira el contenido para saber qué se puede revender o donar; se comprueba el acceso, es decir, si hay ascensor o escalera de un tramo y dónde puede esperar el camión; y se identifica el material que pide gestión específica.
Con esos cinco datos el cálculo deja de ser una horquilla y pasa a ser una cifra. Si no puedes estar en la vivienda, ese mismo trabajo se hace sobre un vídeo de móvil bien grabado, con los armarios abiertos y una toma de la fachada.
Léete el compromiso escrito antes de decidir nada
690 220 944